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martes, 18 de noviembre de 2014

Habroleptoides confusa, el más grande de los Habroleptoides Europeos.(SARTORI & JACOB, 1986)

En el artículo anterior, nos quedamos en la clasificación de género y lo hacíamos llegando a Habroleptoides. Este género cuenta en la península Ibérica con las siguientes espécies:
  • Habroleptoides annae (SARTORI, 1986)
  • Habroleptoides berthelemyi (THOMAS, 1968)
  • Habroleptoides confusa (SARTORI & JACOB, 1986)
  • Habroleptoides modesta (HAGEN, 1864)
  • Habroleptoides nervulosa (EATON, 1883)
  • Habroleptoides thomasi (SARTORI, 1986)
  • Habroleptoides umbratilis (EATON, 1884) 
Subimago macho de Habroleptoides confusa..

Para clasificar correctamente a este Habroleptoides, debemos realizar una serie de claves cruzadas que descartan por un lado al resto de especies por rasgos fenotípicos y fisiológicos.

1º- El rasgo a destacar de esta especie al estudiar sus ejemplares en lo relativo al tamaño es que se sitúan sus valores entre los 8.0 y 12.0 mm. Este primer valor ya es discriminatorio por que ningún otro Habroleptoides supera los 10.0 mm. Es más en las poblaciones estudiadas de esta especie en el Pirineo lo normal son tallas de entre 10.0 -12.0 mm.

2º- Rango de emergencia: el período de vuelo de esta especie se sitúa entre los meses de Marzo - Julio y su presencia en base a la altura ronda los 200-1200 m. El resto de especies sitúan su emergencia y vuelo más tarde, a partir del mes de Mayo, otro valor fisiológico destacable.

Tabla de período de vuelo y presencia en base a la altura.


3º- Sumado a los rasgos anteriores destacamos en el ala anterior, el nº de venas pteriostigmáticas entre 8-15, aunque este valor está más compartido entre las otras especies hay que combinarlo con las venas intercalares entre C1 y C2  del ala anterior que son entre 4-5 y de nuevo la suma de estos dos valores vuelve a ser determinante.

Zona Pteriostigmatica del ala anterior.












Zona cubital del ala anterior.



























4º- En cuanto a el ala posterior tenemos un proceso costal menos marcado que en otras especies del género pero con una vena subcostal lo suficientemente larga como para alcanzar el apex o ápice del ala.

Venas Costal y Subcostal y proceso costal menos marcado que en otras especies.

5º- La genitalia del macho presenta un primer artículo de los gonostilos o pinzas genitales con un proceso interno, largo, cónico y terminado en punta curvado hacia el interior del final del abdomen. Este rasgo también es distintivo de esta especie en particular, unido a que sus penes están bien desarrollados y distantes uno del otro.

Dibujo de la genitalia del macho.

Proceso interno en el 1º artículo de los gonostilos vista ventral.

Distancia entre penes.












Vista ventral completa de la genitalia del macho.


Vista dorsolateral de la genitalia del macho.















Como podéis observar toda esta serie de claves cruzadas, nos llevan a determinar con seguridad que el Habroleptoides que puebla el Pirineo desde principios de temporada; Marzo, no es otro que Habroleptoides confusa.
Habroleptoides confusa emergiendo en acuario.






Este Habroleptoides a bailado mucho por la bibliografía entomológica con diferentes clasificaciones taxonómicas, su historia hasta la actualidad es la siguiente:

  • Leptophlebia modesta, EATON 1871.
  • Habrophlebia modesta, EATON 1884.
  • Habroleptoides modesta, SCHOENEMUND 1929.
  • Habroleptoides confusa, SARTORI & JACOB 1986.

La última revisión taxonómica realizada por Sartori & Thomas en 1986 dejó pendiente el taxón de habroleptoides confusa, anteriormente conocido como Habroleptoides modesta que reclasificaron en el mismo año Sartori & Jacob, 1986. Así que Michel Sartori ha sido el precursor de la revisión taxonómica del género Habroleptoides en los últimos tiempos.

Habroleptoides confusa tiene una distribución Europea, lo que le confiere una gran capacidad de adaptarse a diferentes biotopos que varían con la altura, limitación que tienen especies con menor capacidad de adptación al ser más exigentes a las condiciones medioambientales. 

Aplicación a la pesca: 
La gran capacidad de adaptación de esta especie a los biotopos y su amplia distribución nos ayudan a comprender que sin duda esta especie es la culpable del éxito en la pesca con ninfa de la famosa ninfa de Faisán. Para mí gusto es la ninfa que más y mejores variantes ha sufrido, pasando con nota todas ellas. En cualquier río de la Península Ibérica la ninfa de faisán resulta idónea.

Imitación personal de Habroleptoides.

En lo que a pesca seca se refiere, las imitaciones suelen competir con la presencia de otros Efemerópteros que provocan el deleite de las cebadas de las truchas, como por ejemplo Baetis rhodani, Epeorus silvicola, Rhithrogena germánica y algún otro dependiendo de la orografía donde practiquemos nuestra afición favorita. No obstante su larga presencia en la temporada le da cierta ventaja, cuando se producen cambios en la dieta de la trucha, ya sabéis que es un pez propenso a cebarse a dietas concretas y debido a ello, cuando se producen intervalos entre la aparición dominante de unas u otras especies, es Habroleptoides confusa con su característico tono marrón castaña la que se lleva la palma, eso si para ello deberíamos llevar su imitación en la caja.




















Cabría mucho más que decir, pero mucho mejor es experimentar a pié de río todas estas sensaciones e intenciones que acumula uno durante el letargo invernal. La próxima temporada recuerda que en algún punto los Habroleptoides estarán o emergiendo o agotando su ciclo vital, despertando con ello los instintos más básicos de ese pez que tanto amamos y tan buenos ratos nos brinda.

Habroleptoides confusa sobre Ornithogalum umbellatum.




















martes, 11 de noviembre de 2014

¿Cómo llegamos al género Habroleptoides (Schoenemund, 1929) ?.

La familia Leptophlebidae genera mucho interés específico en la dieta de la trucha y poco en las cajas del pescador. Uno de los mayores problemas con esta familia es lo difícil de apreciar su vuelo sobre las aguas a causa del color de su cuerpo, lo hialinas de sus alas, lo rápido y escalonado de sus movimientos y a que su actividad suele producirse en situaciones y lugares muy concretos. En general toleran el sol, aunque los machos suelen colocarse a la sombra de grandes árboles para efectuar su vuelo nupcial y así atraer a las hembras, lo que dificulta su localización, mucho más obvia en especies que vuelan entre nuestros ojos y el sol. Insectos de la familia Leptophlebidae pueden estar volando ante nuestras narices, darles con las manos para apartarlos y confundirlos con simples dípteros tan molestos en ocasiones.
Ninfa de Habroleptoides.


Quería hablaros en esta ocasión del género Habroleptoides y de cómo llegamos a su clasificación, con el problema añadido de que en estado de ninfa, en la gran familia Leptophlebidae hay un terrible parecido en algunos géneros.

Dentro de la familia Leptophlebidae el error más común que se produce es confundir a los géneros Habroleptoides y Paraleptophlebia. ¿Por qué? Por que comparten el mismo diseño de traqueobranquias como parte externa de su aparato respiratorio, bifurcadas como podéis comprobar a continuación.
Traqueobranquias típicas de Habroleptoides y Paraleptophlebia.


















Si queremos avanzar es necesario realizar otro descarte para separar a ambos géneros. Y para ello debemos recurrir a la posición de la inserción de las antenas en la cabeza. En el género Habroleptoides dicha inserción tiene una posición lateral, fuera de la zona clipeal y por delante de los ojos compuestos, mientras que en el género Paraleptophlebia la inserción tiene una posición frontal-interior . Veamos la diferencia:

Habroleptoides inserción lateral de antenas en cabeza.












Paraleptophlebia inserción frontal de antenas en cabeza.


















Vista la diferencia también podríamos pasar a la siguiente estructura con valor taxonómico, el hypopharnyx o hipofaringe. El género Habroleptoides tiene los lóbulos laterales del hypopharnyx terminados en punta, mientras que en el género paraleptophlebia los lóbulos laterales son redondeados, como siempre una imagen mejor que mil palabras.

Hypopharnyx de Habroleptoides.

Hypopharnyx de Paraleptophlebia.
























Piezas bucales de Habroleptoides.
Como podéis comprobar, es imposible ver el hypopharnyx sin desmontar las piezas bucales, algo imposible de realizar sin medios.
Así que con el diseño de las traqueobranquias bifurcadas y la inserción de las antenas en la cabeza podemos realizar la clasificación a nivel de género. El siguiente paso es recolectar algunas ninfas de este género y terminar su proceso de maduración en un acuario, para posteriormente poder avanzar con la genitalia de los machos y clasificar hasta llegar a especie.

Ninfa de Habroleptoides.


Y el resultado es el siguiente:

Emergencia de Habroleptoides.


El proceso de emergencia se produce como en el de otras especies que viven en ecosistemas lóticos, pero específicamente su habitat lo fijan en las orillas de zonas de corrientes con velocidad. Si aunamos a su habitat, su pequeño tamaño,  es lógica la predilección de ascenso por piedras para realizar la muda subimaginal. Este tipo de emergencia provoca que en muchas ocasiones las truchas se desplacen a las orillas para poder devorar las ninfas que ascienden por piedras o son arrastradas por la corriente en su intento. Y es en estas zonas del río donde las imitaciones de ninfa se muestran más efectivas.

En los subimagos tanto macho como hembra no se produce ningún tipo de dimorfismo sexual, como podéis observar no difieren de tono y su tamaño es similar, detalle que nos marca la pauta para su imitación.

Subimago hembra de habroleptoides.
Subimago macho de Habroleptoides.

Una vez efectuada la muda imaginal, fase que se produce en la vegetación, aparece el imago y sigue manteniendo curiosamente similares características en ambos sexos, algo que no suele ser frecuente en el orden de los Efemerópteros. 

El resultado lo podéis juzgar a continuación:

Imago hembra de Habroleptoides.
Imago macho de Habroleptoides.
Ahora es momento de dejar madurar 24 horas al imago macho para poder inspeccionar su genitalia y pasar a determinar qué epíteto le pertenece dentro del género Habroleptoides. Si el proceso lo hemos efectuado siguiendo las pautas correctas, la genitalia debería coincidir con las características propias del género Habroleptoides...

En la Península Ibérica se reconocen las siguientes espécies del género Habroleptoides:

  • Habroleptoides annae (SARTORI, 1986)
  • Habroleptoides berthelemyi (THOMAS, 1968)
  • Habroleptoides confusa (SARTORI & THOMAS, 1986)
  • Habroleptoides modesta (HAGEN, 1864)
  • Habroleptoides nervulosa (EATON, 1883)
  • Habroleptoides thomasi (SARTORI, 1986)
  • Habroleptoides umbratilis (EATON, 1884) 
¿Podremos encajar a la especie dentro de este grupo...?

La solución en un próximo artículo, donde se destacará a su vez el valor en materia de pesca. 


martes, 28 de octubre de 2014

Montajes de invierno. Familia Leptophlebiidae.

Entramos en una de esas etapas en las que la pesca pasa a ser algo casi testimonial y en la que cobra auge el montaje. Hace tiempo que le tengo ganas a un macroinsecto invertebrado del orden de los efemerópteros que está presente de manera muy abundante en la Península Ibérica y por ende en toda Europa.

Hay quién piensa que los Leptophlebidos, visto uno vistos todos...error, los hay bien diferentes en lo que al colorido se refiere.

Esta vez he invertido el orden de presentación, primero van los montajes y posteriormente presentaré el artículo de este más que interesante Leptophlebido.

Para la ocasión y como me gusta contar con amigos, le he pedido a Miguel Sádaba, presidente de la SOCIEDAD LOS MAYENCOS, que me preparara unos montajes para abarcar todos los estadios del macroinsecto en cuestión, he aquí el resultado...

Ninfa de Leptoplebido.




Subimago macho de Leptoplebido.


























Imago macho de Leptophlebido.





























Estos son los montajes que ha realizado Miguel Sádaba y que muestran un adelanto de lo que va a ser un artículo más que recomendable, por la influencia directa en la pesca de este Leptophlebido a principios de temporada.

Gracias Miguel por los montajes y espero estar a tu altura.

viernes, 22 de agosto de 2014

Pico picapinos. (Dendrocopos major.)

En esta nueva entrada quería hablaros de otro amante del Pirineo, costumbres, arte, etc. Este no es otro que Miguel Ramón Henares, quién ya jubilado dispone del tiempo necesario que requiere dedicarse a su hobby favorito...la fotografía.
Entre sus trabajos fotográficos consta su afición por el arte románico en el Pirineo, colabora y sigue de cerca al grupo de Jotas Uruel, también es el fotógrafo del club de Hielo Jaca, es miembro del círculo fotográfico de Jaca y también colabora con la cruz roja y qué más... pues todo esto de manera altruista sin cobrar ni un chavo.

La parte que a mí me interesa es como no, su amor por la naturaleza y revisando parte de su trabajo veo que tiene fotografías espectaculares de animales que conviven con nosotros en el Pirineo y como consecuencia cualquiera que nos visite tropezará con ellos más pronto que tarde.

Solo tuve que proponerle en una ocasión la idea de mostrar algo de su trabajo sobre animales del Pirineo y su altruismo hizo el resto. 
En esta ocasión veremos sus fotos de uno de esos picapinos que tanto oímos y contemplamos volar por las riberas.

"Dendrocopos major". Pico picapinos.


Juvenil de Pico picapinos.































Este pájaro es especialmente desconfiado y como consecuencia difícil de fotografiar, en especial el macho de la especie.
Descripción: Dorso negro con dos manchas blancas en los "hombros", garganta y pecho blancos, partes bajas y alrededor de la cloaca rojas. Alas oscuras con moteado blanco, cola negra con plumas laterales barreadas de blanco; nuca roja en el macho y negra las hembras, píleo negro en los adultos y rojo en los juveniles en ambos sexos.
El tamaño oscila entre los 20-25 cm.

Habitat y distribución:  En la península Ibérica se encuentra más extendido en su mitad noroeste, aunque presente en todo el territorio con excepción de las regiones más áridas y la franja costera mediterránea. Este es un pájaro típico de toda clase de bosque, encontrándose desde los hayedos y robledales cantábricos hasta el encinar y alcornocal de la Iberia seca, pasando por los extensos pinares de las laderas montañosas, ascendiendo hasta el mismo pinar de alta montaña y los hayedos que rondan los 2.000 metros de altitud.






















Hembra en el nido.

















Ecología trofica:  El Pico Picapinos sube por los arboles apoyado en su cola corta y tersa y sujetándose con las uñas a la corteza. Progresa bien verticalmente o hacia los lados y se ha comprobado que también rodea el tronco circularmente. Estos movimientos sobre la corteza de los árboles son acompañados con un continuo trabajar con el pico, haciendo pequeñas melladuras lo suficientemente profundas para alcanzar los insectos y larvas refugiados bajo la corteza. Se ayuda con la lengua sobre todo para sorber la savia que brota de las incisiones practicadas por él alrededor del tronco. 



















Se alimenta de larvas de escarabajos, avispas y polillas; algunas arañas; ocasionalmente pollos de aves robados de los nidos. Pero si habita bosques de coníferas o aun frecuentando zonas donde existan pinos o abetos, las pequeñas piñas le atraen especialmente. Las coge con las patas o el pico y las lleva a un lugar adecuado donde sujetándolas bien en alguna rendija de la madera, va extrayendo las semillas o los piñones.





Biología de la reproducción: El Pico Picapinos golpea con extraordinaria rapidez y en cortos intervalos 12 veces seguidas la superficie sin corteza de un árbol seco o hueco con preferencia. Este sonido, como el de una corta ráfaga de ametralladora, que sorprende a quien no lo ha escuchado antes, es efectuado por la acción muy rápida del pico contra lo que podemos llamar caja de resonancia y que suele ser buscada en la parte alta de un tronco desmochado y seco
Que el tamborileo tiene una significación amorosa no ofrece dudas, pero en adición a él hay que señalar los vuelos que ambos adultos efectúan a partir del mes de marzo y que llaman la atención por la forma de espiral que dibujan en el aire y sobre todo por la gran excitación que los pájaros muestran una vez posados contra el tronco del árbol, dejando las alas entreabiertas y temblorosas tal como si trataran de abanicarse. Como nido no siempre hacen un nuevo agujero, sino que a menudo uno viejo de ellos mismos o de otra especie es usado año tras año. La puesta normal oscila entre 4 y 6 huevos, pero las de 3 y 7 no son raras. La incubación es efectuada en gran parte por la hembra, sobre todo durante el día y por la noche parece ser el macho quien ocupa el nido durante no menos de 12 horas consecutivas. Hasta la edad de 12 días el macho suele permanecer con ellos en el agujero durante la noche y algunas veces se ven salir a él o a la hembra de otro agujero hecho en un árbol cercano y que indudablemente usan como dormidero. En pocas semanas los adultos se desentienden de los jóvenes y comienzan a vagar unos y otros por el bosque. El erratismo dura hasta la siguiente primavera y normalmente los pájaros se ven siempre solitarios.






Miguel Ramón realizó estas fotografías una tarde de lluvia, durante 5 largas horas de espera bajo paraguas, arriesgando la salud de su equipo, hasta que obtuvo su recompensa. Al día siguiente con un espléndido sol, los pájaros abandonaron el nido... sin duda la espera valió la pena.


Ya sabemos un poco más de esta especie que con su sonoro y agudo canto, ¡¡kiick-kiick!! y tamborilleo tan particular nos acompaña con ruido de fondo a lo largo de nuestras jornadas de pesca.

















Gracias Miguel Ramón por tu aportación y también gracias a Miguel Sádaba por presentarme a tan extraordinario fotógrafo, próximamente veremos algo más de su trabajo.

Bye bye, Dendrocopos major!!

miércoles, 30 de julio de 2014

Captura y sobrevive.

Vivimos en una sociedad en cual las opciones en cualquier ámbito, parecen ser cuestión de gusto o preferencia. En el caso de la pesca la opción de captura y suelta, debería trascender de la pura elección. Según el estado actual y futuro inminente de nuestros ríos deberíamos usar nuestro intelecto para seguir progresando como seres racionales en la conservación de la naturaleza y su biodiversidad. Eso nos distingue y separa del básico reino animal, donde las opciones son pura cuestión de supervivencia. 

Seguramente en alguna de vuestras salidas a los diferentes ríos de la península Ibérica, habréis tenido el privilegio de contemplar a nuestro rival más directo en materia de pesca, el águila pescadora, (Pandion haliaetus). Su majestuoso vuelo, embergadura o picados sobre las aguas, la hacen inconfundible. Para esta bella rapaz la opción de captura es cuestión de supervivencia, si o si. 




De unos años aquí conozco a Javier Barrio, naturalista y APN, la persona perfecta para su trabajo desarrollado de manera vocacional, aunque no le guste que lo diga. Conociendo su amor por la naturaleza, le pedí si podría describir la presencia, influencia y hábitos de esta rapaz en nuestra zona la Jacetania y por supuesto abusando de que es un buen fotógrafo, también que documentara la descripción con algunas capturas realizadas en el río Aragón. Por supuesto sin detalles que pudieran comprometer a la especie. Muy gustoso ha realizado la siguiente colaboración:

"El águila pescadora (Pandion haliaetus)". 





Descripción: El águila pescadora (Pandion haliaetus), es una rapaz inconfundible. El plumaje de las partes inferiores es prácticamente blanco, salvo en las alas, que están manchadas de negro en las puntas y en las zonas de flexión. La cabeza, también de color blanco, presenta un antifaz marrón. A su vez, el manto es pardo oscuro.

Habitat y distribución:


Las poblaciones que crían en nuestro territorio suelen estar ligadas a la costa. Sin embargo las aves foráneas (de paso en la Península durante la migración) descansan y se alimentan en los ríos y humedales del interior, estas son las que se suelen dejar ver en la Jacetania, todos los años, como la de las fotos, realizadas en la zona de Puente la Reina.
Vive próxima al agua, en costas rocosas y alrededores de lagos. Los ejemplares autóctonos permanecen a lo largo de todo el año cerca de sus áreas de cría, situadas en las principales islas españolas. Todo lo contrario sucede en el norte de Europa, donde los individuos se desplazan hasta África para invernar desde septiembre hasta marzo. Se distribuye fundamentalmente por las Islas Baleares, Canarias y Chafarinas.

Ecología trófica: Como su propio nombre indica, se alimenta de grandes peces, ciprínidos fundamentalmente, para ello posee unas fuertes patas, provistas de escamas que le facilitan la sujeción de la presa, con uñas largas y curvadas, y unas válvulas nasales que se cierran en las zambullidas cuando pesca. Esta especie prefiere sobrevolar zonas tranquilas y alejadas de la influencia humana. Cuando se lanza en picado sobre la superficie del agua para pescar, da la impresión de que se sumerge



Biología de la reproducción: El nido es una gran plataforma de palos construida en árboles, cortados rocosos, postes telefónicos o plataformas artificiales. Generalmente reutilizan su nido todos los años, y mantienen la misma pareja durante toda la vida. En primavera, alrededor del mes de mayo, comienza el cortejo, que consiste en una espectacular serie de vuelos acrobáticos sobre el nido, ascendiendo a gran altura para realizar luego un picado hasta casi el suelo. La pareja también realiza vuelos conjuntos, con rápidas persecuciones entre los árboles de los alrededores del nido. El resultado es una puesta de dos o tres huevos, dependiendo de la edad de la hembra, que serán incubados unas cinco semanas. Los huevos son blancos, con abundantes manchas marrón oscuro, del tamaño aproximado de un huevo de gallina. Durante la incubación, llevada a cabo casi exclusivamente por la hembra, el macho es el único que aporta presas. 















Primero comerá el macho, y dejará el resto para la hembra y los pollos. Éstos ya estarán listos para volar unos 55 días después de su salida del huevo. La esperanza de vida media de un águila pescadora es de 20-25 años.

Estatus de conservación: El águila pescadora se incluye en el Libro Rojo de las aves de España (2004) como “En peligro crítico” y aparece como “De interés especial” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.



La principal amenaza que ha dado lugar a la drástica disminución de su número de efectivos en España reside en la destrucción del hábitat, tanto de nidificación como de alimentación, por culpa de urbanizaciones e instalaciones turísticas o recreativas en la costa, a lo que hay que sumar la persecución directa y las molestias ocasionadas en las zonas de nidificación. En la actualidad se ha añadido como un problema importante, la electrocución en tendidos eléctricos. También se cita la presión de la gaviota patiamarilla como posible causa de molestias en la época reproductora. Además, dada su querencia por el lugar natal a la hora de criar, es muy poco probable la recolonización natural de otras áreas.
























Por Javier Barrio.

Bueno, espero que disfrutéis de esta entrada tanto como lo he hecho yo mismo montando el artículo. Impresionantes fotos realizadas en el río Aragón, ya sabéis hay que estar en el momento preciso y en el sitio justo, lo demás es el fruto del esfuerzo y buen trabajo.

Como dice Javier Barrio, "es un buen testimonio de lo que tenemos por estos lares y de lo que debemos cuidar con todas nuestras fuerzas".
Seguiré abusando de su confianza y amor por la naturaleza para próximas colaboraciones.

¡Muchas gracias tocayo!

martes, 29 de julio de 2014

Royal coachman & Royal hare parachute orange CDC.

En el mundo de los macroinsectos invertebrados contamos con infinidad de especies capaces de adaptarse a las circunstancias más difíciles y por contra endemismos de distribución muy limitada. Se podría trazar un denominador común para estas características.
Endemismo = fragilidad.
Amplia distribución = adaptabilidad.
Cuando un macroinsecto de nuestros cursos fluviales tiene distribución Europea, significa que es resistente a los cambios, adaptable a diferentes circunstancias y sobre todo abundante y común. Por contra los endemismos suelen ser limitados, exigentes a las condiciones y escasos. Estos últimos sufrirán primero las consecuencias del cambio climático por su limitada capacidad de adaptabilidad.

Si realizamos una analogía con el mundo del montaje de moscas, ocurre algo parecido. Hay moscas confeccionadas exclusivamente para determinados ríos y situaciones, por contra hay otras capaces de perdurar al paso del tiempo y la distancia. Este es el caso de una de las moscas más populares del mundo, "La Royal coachman". Muchas dudas perduran sobre el origen real de la mosca, origen por contra que algunos dicen conocer a pié juntillas como si ellos mismos fueran los originadores del patrón. Lo cierto es como al igual que las leyendas de toda la masa de ideas, el hilo común es lo que debemos sustraer como aceptable. Algo de cierto habrá en las palabras "cochero", "real"...lo que no es objetivamente censurable, es que su distribución ha traspasado todo tipo de barreras, terrestres, generacionales, ideológicas... En fin quién no ha lanzado alguna vez una Royal coachman al agua y sorpresa picada al canto.

Usando la capacidad de adaptabilidad de esta mosca, quería dar una vuelta de tuerca más a su patrón y evoluciones a los que les veo algún defectillo. Para mi gusto una mosca muy pesada y poco elástica en su uso, muy limitado a ciertas condiciones ambientales y estacionales. Por eso mismo el objetivo es realizar una mosca con el patrón original pero adaptada a la pesca actual y con mayor recorrido. Busco ligereza, vida, flotabilidad y sobretodo silueta.

Para ello variaremos lo siguiente:
El pavo real - pelo de liebre claro.
Seda roja - seda naranja.
Hackle tradicional - parachute.
Poste pelo - CDC.
E voilà le mouche:

Royal hare parachute orange CDC



Como seda naranja nos vale cualquiera de las que ofrece el mercado, como muestra una pequeña variedad de ellas.

Sedas, rayones y politex.

Recomendaciones:
El tamaño que mejor funciona es un 14# y el pelo de liebre un poco cardado para que de vida. Su uso, es preferible en días nublados y en especial en el atardecer sobretodo si contamos con vegetación a nuestro alrededor.
Anímate y úsala, no te defraudará.